ARTÍCULO: La cultura del libro: El nacimiento de la escritura.

La escritura es lenguaje. Lo mismo que el habla no requiere pensar demasiado, así sucede con la lectura respecto a la palabra escrita. La lectura es algo automático a partir de un cierto grado de cultura. El lenguaje es un don precioso, sea hablado o escrito y la habilidad para hablar y escribir van de la mano. Pensemos por un momento cómo pudo originarse la escritura. Quién enseñó al hombre a escribir. E imaginemos por un momento cómo habría cambiado el mundo, las ideas y el conocimiento, si la humanidad no hubiera dispuesto de lo que entendemos por escritura.
La escritura nació de manera independiente en varias partes del globo terráqueo. Se piensa que los petroglifos geométricos de los más antiguos pueblos del norte de Europa, ya en el Neolítico, constituían un sistema coherente de símbolos con algún significado que no se ha podido establecer. Los requisitos básicos para que apareciera eran una economía basada en la agricultura, cierto grado de asentamiento del hombre y algún tipo de actividad mercantil entre distintas tribus o pueblos. Los pictogramas en China, la escritura jeroglífica en Egipto, las tablillas de arcilla con escritura cuneiforme en el Medio Oriente, los quipus en Perú, por no referir otros, son los primeros vestigios hallados que la arqueología reconoce como escritura. Se cree que el alfabeto lo inventaron los fenicios, una sociedad dedicada al comercio, y que a través de ellos se extendió al mundo judío, a los griegos y romanos, más tarde a los árabes, a la India y hasta a las actuales tierras de Laos o Tailandia. Los griegos añadieron las vocales, lo que permitió que su escritura fuera enseñada y usada en mayor grado.
Existen cuatro grandes eras en la evolución de la escritura: la llamada Protoescritura ( la oralidad, los signos en las pinturas primitivas, los quipus o los wampum australianos se basan en la memoria), la de la Letra Manuscrita( copistas, codex, papiros, piel de animales) , la de la Letra Impresa (imprenta, tipografía, xilografía o tipos móviles metálicos), y la Era Digital en la que nos hallamos en nuestros días. El paso de una cultura a otra comienza con el rechazo. Al fenómeno inicial de ir en contra de cualquier nuevo modo de transmisión cultural se le denomina hoy día el Síndrome de Tritenius. El paso de una cultura a otra no es, por tanto, repentino, sino que siempre se ha producido una continuidad difícil, salvo en el caso chino, que goza de la misma evolución desde hace muchos siglos (primero estelas de piedra con los textos de Confucio, seguidas por la escritura xilográfica y más tarde el papel con tinta hasta tiempos muy recientes).
La escritura nace en función de la oralidad. La transmisión oral guardaba la memoria de los pueblos y les proporcionaba identidad, cohesión, conocimientos y costumbres para su supervivencia, frente a la naturaleza y frente a otros pueblos. Durante miles de años la humanidad cabalgó sobre una oralidad que podríamos llamar épica, a través de la religión, los mitos, los héroes, los cuentos, las leyendas y las fábulas o moralejas. No tenemos documentación fehaciente sobre el paso de lo oral a la escritura entre los pueblos primitivos, los sumerios o los egipcios, pero sí a partir de los hebreos, porque vivieron ese cambio 2000 años después.
Pero demos ahora el salto al mundo griego, porque nos es más conocido, precisamente por la escritura, y nos fijamos en la evolución de sus tres figuras más señeras: Sócrates, Platón y Aristóteles. He aquí un buen ejemplo del avance de la escritura en la historia de la humanidad: tras la extensión del alfabeto griego, la cultura helénica necesitó, al menos, 150 años para pasar de la transmisión oral a la cultura escrita en el mundo occidental.

* Sócrates (470 a 409 a. C) no escribía nada. Estaba contra la escritura a la que acusaba de ser un poder malvado que traería la individualización y haría desaparecer la memoria colectiva. En una cultura colectiva, de transmisión oral, no hay olvido, no hay manipulación, hay consenso general y control colectivo. Así como la cultura oral está dentro de la gente, pensaba Sócrates,la escritura la llevaría al interior de cada individuo. Era el tiempo de los aedos y rapsodas, que memorizaban la cultura y la difundían por los pueblos. Muchos de ellos eran ciegos y se dice que fueron los inventores de la métrica, la rima y el verso, porque los utilizaban en sus charlas como regla mnemotécnica. Sócrates no escribió nada, lo conocemos por Platón.
* Platón. (427 a 347 a.C) Es uno de los primeros autores de los que se tiene constancia como escritor; supone, pues, una evolución. Sin embargo es de notar que los textos que perduran de él están estructurados en forma de diálogo; es como si, al escribir, traspasara la cultura oral a los rollos o al papiro. Sus Diálogos están escritos en contraste: lo que dice uno, lo que le contesta el otro…No es aún su pensamiento. No escribe para el lector, sino para guardar lo que se decía oralmente en su entorno.
* Aristóteles. (384 a 322 a.C) Escribe con autonomía. Lo que aparece en sus ensayos y tratados son sus propios pensamientos. Escribe para ser leído, escribe para el lector. Escribió grandes tratados que han podido perdurar a lo largo de los siglos y ha ejercido una gran influencia a través no solo de lectores repetidos sino de sucesivas copias y manuscritos.

Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s