ARTÍCULO: La medicina evolutiva.

El profesor José Luis Arsuaga, eminente paleontólogo, catedrático de la facultad de medicina de la Universidad Complutense, estudioso e investigador de la evolución humana tras los hallazgos de Atapuerca( Burgos), dictó hace no mucho tiempo una charla-conferencia sobre lo que él denomina Medicina Evolutiva ó Evolucionista, ante un auditorio de colegas y estudiantes de la facultad.
Lo que sigue es un sucinto resumen de su animada disertación:
• Todo lo que va apareciendo en las investigaciones afirma que nosotros,los homo sapiens, hemos asimilado algunos genes del hombre neandertal. Desde que en 1998 se descubrió el esqueleto de un niño humano de hace 24.000 años, se ha consolidado la vieja idea de una posible hibridación entre los neardentales y el homo sapiens. Algunos científicos dicen, incluso, que hay al menos un 20% de genes neardentales que sobreviven en nuestro legado genético; que hemos heredado, por ejemplo, el lupus, la enfermedad de Crohn o la cirrosis. Algo, pues, de neandertal tenemos los que estamos al norte del Sahara, esperemos que no hayan sido su frente huidiza, el mentón haia atrás y sus piernas cortas, mucho menos sus gruñidos como forma de expresión o la ausencia de lo que hoy día llamamos pensamiento simbólico. Las raíces del hombre son muy viejas, más antiguas según van apareciendo nuevos restos, sobre todo en Africa. En Atapuerca se han hallado algunos restos con, por lo menos, 780.000 años. Y el origen es SIEMPRE en Africa. En Europa hay restos de 180.000 años, y los siguientes son de 500.000 años. Luego no sabemos lo que ocurrió. Hay miles de años de los que no sabemos nada.
• La medicina evolucionista parte del principio de que no es posible que estemos explicando la medicina ahora como si Darwin no hubiera existido. Darwin vivió en 1809, luego la medicina tiene que cambiar. Como le pasa a otras ciencias, la economía, el derecho, etc.
• En todas las disciplinas, sucede eso, hay pues que ver si el hecho de que todos tengamos parecidas raíces biológicas tiene algún interés para tratar otras cuestiones: las empresas son vistas como especies, los mercados como ecosistemas, incluso las leyes que regulan el flujo comercial son muy parecidas a las biológicas.
• Igual que hace tiempo que se ha descubierto que la economía no se formaliza con criterios exclusivamente utilitaristas, sino que la gente responde a otros reflejos (pulsiones emocionales o biológicas, publicitarios, de estatus, etc.), que no todo se puede explicar en términos monetarios, sino que hay cosas en la economía que solo se pueden explicar por la condición humana, así sucede con la medicina.
• En el mismo sentido está el ejemplo del Derecho Natural: por qué todos los pueblos del mundo tienen y han tenido como idea la existencia de la justicia distributiva Hasta hemos descubierto que hay primates que también tienen un comportamiento justo, basado en una cierta justicia; instintivo, si se quiere, pero que la noción de justicia no es exclusivo de nuestra especie. Hay ahí una raíz biológica. Ese derecho natural, con el que nacemos y compartimos todos los seres humanos, independientemente de la cultura a la que pertenezcamos, cuyo origen no se entendía y se adscribía a la divinidad, aparece así como algo biológico y con origen en una raíz evolutiva. Se podría llamar Derecho Biológico.
• Qué pasa, entonces, con la medicina evolucionista. En los últimos milenios ha habido mucha selección natural en el ser humano en relación con las pestes y los cambios en los hábitos de vida y en las costumbres. Eso ha cambiado el genotipo de los individuos. La evolución suele tener que ver con el sistema inmunitario o con la alimentación. La idea central es que el hombre está adaptado, por su evolución biológica, a lo que en Biología se llama un Nicho Ecológico; estamos adaptados a ser una especie determinada y a ocupar uno de tales nichos. Pero en tiempos recientes la humanidad ha creado un mundo artificial y no ha habido, todavía, mucho tiempo para adaptarse. Y esa es una de las primeras preguntas que hay que hacerse: En qué medida hemos cambiado para adaptarnos al mundo artificial en que vivimos y si ya ha habido o está en marcha una cierta evolución.
La medicina evolucionista lo que se pregunta es cuántas enfermedades son el resultado del conflicto entre nuestras adaptaciones y el medio artificial en el que vivimos. Por qué aparecen esas nuevas enfermedades. Qué estamos haciendo mal para que eso se desarrolle. Cómo entenderlas y cómo prevenirlas (ejemplos: todas las patologías orales son producto de la alimentación; la miopía, por el acercamiento de los ojos a la letra pequeña y la lectura mal enfocada; las enfermedades cardiovasculares relacionadas con hábitos alimenticios. Es más, incluso, hoy día hay un 40% de cesáreas. Y el médico biólogo se pregunta, qué pasa, ¿es posible que el 40% de las hembras no pueda dar a luz de forma natural? ¿Qué está pasando? Es decir, un cambio en las condiciones ambientales, produce un problema de salud nuevo y desconocido hasta entonces.
• La evolución humana se produce cuando hay una presión brutal (pestes, mortalidades, etc). Una guerra, en cambio, no es una selección natural, porque los que viven o mueren en ellas constituyen un proceso aleatorio. No es una selección orientada. Y parece que esa evolución se está ralentizando en los últimos tiempos.
* Lo más grande que puede hacer el ser humano es no seguir las directrices de su naturaleza y de la biología. La ciencia está aquí para desafiarlas, para que los débiles tengan tantas oportunidades de vivir como los fuertes. Una persona no son sus genes, es mucho más. Hay que luchar contra que sean los genes a solas los que determinen quien vive y quien no y cómo vivir.
* Al final, los consejos que se les podrían dar a los pacientes para una vida sana, se resumen en uno: “sea usted paleolítico”: ande, muévase, no mire todo el día cosas desde tan cerca, siéntese bien, coma sano, no se forre a grasas, no tome cosas artificiales, no mezcle azúcares con grasas. Ojo también a los superestímulos, de la publicidad sobre todo, que estimula nuestras apetencias y necesidades vitales. Porque la sociedad de consumo funciona con superestímulos, dar mucho, consumir mucho de lo que nos apetece, aunque sea una bomba.
• Todo lo dicho para lo orgánico o biológico, también vale para lo mental. Qué tipo de vida llevamos, qué hábitos de vida tenemos, que nos produce trastornos mentales o disfunciones. Por tanto, de nuevo, sea usted paleolítico, hable con la gente, coma sano, juegue con los niños, tómeselo con calma…
• Respecto a la prolongación de la vida, hasta donde tiene sentido,según qué condiciones, en qué circunstancias, TENEMOS UN PROBLEMA. Porque no va a bajar nadie de lo alto a decirnos lo que tenemos que hacer.
* Lo que hoy día sabemos, y lo que descubrieron los Ilustrados en los años de la Razón y la Luz es que estamos solos. Y que nos las tenemos que apañar nosotros. La Ilustración se puede resumir en “Ya somos mayores de edad, ya somos adultos; ahora, cojamos nuestro destino en nuestras manos”.

SOMOS MUCHOS LOS CIENTÍFICOS QUE QUEREMOS CREER QUE UNA CIENCIA HUMANISTA ES LA RESPUESTA.

( SI SE UTILIZA EL CONTENIDO, SE RUEGA MENCIONAR LA PROCEDENCIA, LAS PALABRAS DEL PROFESOR ARSUAGA EN ESTE CASO)

(Te invito a que, si es el caso, pinches en Me gusta)

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